Llegó el día de la graduación de Valentina y, aunque intentó mantenerse serena, la emoción la desbordaba por dentro. Había trabajado muchos años para llegar hasta ahí, sacrificando descanso, tiempo y muchas cosas que otras personas daban por sentadas. Para ella no era solo un título, era la prueba de que había podido avanzar aun cuando la vida no se lo puso fácil. Desde temprano sintió ese orgullo silencioso que nace cuando uno sabe que no se rindió.
Todos estaban emocionados y orgullosos, eso