_¡Habla de una vez, sé que te encanta tener a las personas en tus manos!_ le gritó Quiteria.
_ Si pudieran verse las caras ¡jajaja! parecen dos niñas atrapadas haciendo fraude en un examen._ les dijo Elisa poniéndose de pie.
_ ¿Qué pretendes hacer?_ insistió Quiteria.
_ Nada de lo que estás pensando, Quiteria, yo no soporto a Loredana nunca lo he hecho e independientemente de lo que pueda tener en un futuro con su hermano, quiero ayudar a la rubia, hay que demostrarle a esa niñita mimada que no