Denayt.
Intenté moverme, pero un peso me lo impidió. Abrí los ojos lentamente, todavía atrapada entre el sueño y el dulce dolor que recorría todo mi cuerpo. Primero bajé la mirada intentando entender qué me retenía y luego pude enfocar bien la vista. Un brazo descansaba sobre mi vientre y una pierna sobre las mías.
Mi primera reacción fue terror. Luego pánico. El corazón se me detuvo y luego se me aceleró, todo al mismo tiempo. Levanté la mirada muy despacio, lo vi desnudo y dormido profundame