UNA MENTIRA AL DESCUBIERTO.
UNA MENTIRA AL DESCUBIERTO.
La habitación estaba envuelta en una penumbra misteriosa, apenas iluminada por la parpadeante luz de una vela en la esquina. Erika, con su mirada fría y penetrante, miraba fijamente el amuleto en su mano.
―¿tienes alguna pista sobre la llave que nos llevará a la pluma de la quimera? ―preguntó Sedrik con urgencia.
―He revisado el estudio de Sebastián, pero no he encontrado nada. No sé dónde más buscar, hay libros antiguos, pero no quiero levantar sospechas.
―No es eso