LA MUERTE DEL REY.
LA MUERTE DEL REY.
El aire estaba cargado de electricidad, una tormenta de furia y poder desatada en el corazón del castillo. Lorcan y Cassian, transformados en majestuosas bestias de guerra, sus pelajes oscuros como la noche sin luna, se enfrentaban a Lestat, el rey vampiro, cuya forma infernal se erguía ante ellos como un presagio de muerte.
Los colmillos de Lorcan brillaban bajo la luz mortecina, reflejando un deseo primitivo de venganza. Cassian, con sus ojos ardientes y garras preparadas,