EMBOSCADA (II)
―¡¿Qué?! ¡¿U…una emboscada?! ―el cuerpo de Daphne se paralizó y de inmediato miro a Lorcan ―Leah… ¡Tengo que ir por Leah!
La mujer salió corriendo mientras Lorcan la seguía, cuando llegó a la habitación y abrió la puerta vio la habitación vacía. Su corazón se detuvo, sus ojos buscaron por todas partes y su amada hija no estaba.
―Leah… ¡Leah! ―grito y comenzó a buscar debajo de la cama ―¡Leah, cariño es mamá!
Lorcan ayudó en la búsqueda, su corazón también estaba asustado, no p