EL YA LO SABE.
EL YA LO SABE.
Había pasado una semana e Ivar ya estaba completamente recuperado. Su herida se había sanado por completo y podía ponerse de pie nuevamente. Daphne y Leah estaban felices de verlo recuperado y juntos como familia. Esa mañana, Daphne le llevó el desayuno a la cama, instándolo a comer lo suficiente para recuperar fuerzas. Ivar le agradeció por estar pendiente de él, pero notó la mirada triste en los ojos.
―¿Sucede algo?
―¿Eh? ¿A qué te refieres? ―pregunto ella tratando de disimul