CAPÍTULO 89. ANULACIÓN DEL DIVORCIO
Mateo, satisfecho al ver el rostro emocionado de Adriana por el detalle de sus fotos, caminó hacia ella y le abrazó, besando con dulzura, inicialmente sus labios. Al despertar la pasión entre los dos, se tornó en un beso más pasional, exigente y agresivo, que llegó incluso a inflamar los labios de ella.
Adriana, al entrar al baño de su despacho y mirarse en el espejo, se asombró de la imagen que este reflejó, parecía que recién acabara de hacer el amor. Ella, haciendo pucheros, se acercó de nue