CAPÍTULO 27. TRES CELEBRACIONES
En Cabimas
Adriana, cansada y fatigada sin tolerar ya el peso de su barriga caminó hasta la terraza del apartamento de Luisa en donde recibió la llamada de Raquel.
—¡Hola, Adriana! ¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes? —preguntó su amiga.
—¡Muy bien, Raquel! Aunque, cansada con mucha ansiedad, ya quiero salir de este embarazo. Me parece que ha durado un año —refirió sonriendo con su amiga, al decir esto.
—¡Je, je, je! —Carcajadas de Raquel— lo importante es que al menos estás contenta porque te estás