C68-DIJISTE QUE IBAS A DEJARLA IR.
C68-DIJISTE QUE IBAS A DEJARLA IR.
El sol se colaba por las cortinas gruesas de la suite, iluminando el rostro de Kate, quien parpadeó lentamente, se estiró en la cama y al volverse, descubrió que el lugar junto a ella estaba vacío.
—¿Dónde estás ahora, idiota?
Se levantó, caminó hasta el baño y revisó el resto de la suite, pero nada. Hasta que giró y lo vio: sobre la mesa de café, había un desayuno perfectamente dispuesto y encima del plato, una nota escrita con la letra de Grayson:
"Salí