C36- HIPÓCRITAS.
C36- HIPÓCRITAS.
Katerina dio un paso hacia Susy, aún temblando por la adrenalina, pero con el rostro completamente sereno y la observó de arriba abajo.
—Patética. Mendigando atención como si tuvieras algún derecho —dijo con una sonrisa gélida—. Siempre serás la amante desesperada. Y mientras yo tengo su apellido, tú solo tienes su lástima.
Susy apretó los labios con sus manos aún temblando.
—Eres una idiota, Katerina. ¡Él nunca te va a amar!
Pero Katerina no se inmutó.
—Igual tendrás que vivir