C37- NACISTE IDIOTA.
C37- NACISTE IDIOTA.
James cerró la puerta detrás de él y ella seguía de pie con los brazos cruzados y el rostro sereno, aunque por dentro su pulso se aceleró.
—Pensé que tenías más cerebro —espetó y avanzó un paso—. Esa mujer fue a provocarte y tú mordiste el anzuelo como tonta.
—¿Y qué esperabas? —respondió ella, con una sonrisa helada—. Solo le recordé su lugar. No es mi culpa si se le olvida que tú le diste el papel de entretenimiento.
James avanzó un paso, con la mirada dura.
—¿Y tú crees