C2-¿SU INFIERNO ACABA DE EMPEZAR?
El aire en sus pulmones se volvió pesado mientras avanzaban por el pasillo, cada metro que recorría le resultaba más difícil de soportar. Su instinto le gritaba que corriera, pero el agarre de Leo en su brazo era firme y doloroso.
Al llegar al final del pasillo, un par de puertas de madera se abrieron, dejando ver una sala enorme. Las cortinas rojas, los muebles de cuero y el olor a puro formaban una atmósfera sofocante. Y en el centro, sentado detrás de un esc