C17- ¿DÓNDE ESTA MI ROPA?
El primer latido fue en la sien.
Después, en el centro exacto del cráneo. Como si alguien estuviera taladrándole el cerebro con una broca oxidada.
Kate soltó un quejido.
—Dios mío… ¿quién me metió una licuadora en la cabeza? —gruñó, llevándose una mano a la frente—. ¿Y por qué siento que la dejaron encendida toda la noche?
Abrió un ojo.
Parpadeó.
Y su mirada recorrió lentamente la habitación.
No… No podía ser.
—¿Estoy… en casa? —murmuró, sentándose con dificultad.
Bajó