C18- ¿SIGUES ENAMORADA DE ÉL?
El silencio era una bomba a punto de estallar.
—No tenías derecho —siseó Kate con la indignación hirviendo dentro de ella—. A desvestirme y menos a quedarte en esta casa.
Grayson la miró sin pestañear y caminó hacia ella. Kate tragó, pero no retrocedió. Aun así, sus ojos —traicioneros— bajaron un segundo.
Pecho amplio, hombros anchos, abdomen definido y marcado. Cada músculo tenso bajo la piel. Grayson estaba esculpido como una maldita provocación. Y ese pantalón g