C14-DESPIDETE DE TU HIJO.
C14-DESPIDETE DE TU HIJO.
La habitación olía a desinfectante y silencio. Las paredes blancas, el pitido monótono de la máquina y el leve movimiento de las cortinas creaban una calma tensa, artificial. Katerina estaba recostada, los ojos perdidos en sus propios pensamientos.
La puerta se abrió sin aviso, con un chirrido, y James entró.
Llevaba un traje negro impecable, su costoso reloj brillando en su muñeca, el rostro sereno, pero sin un solo gesto amable. Su sola presencia hizo que el aire se