C15-NUESTRO HIJO.
C15-NUESTRO HIJO.
Esa frase la destrozó y, no pudiendo contenerlo más, se cubrió el rostro con las manos, sollozando con dolor. James la miró unos segundos, impasible, aunque por un instante —mínimo y casi invisible— su expresión se suavizó.
—Tienes hasta mañana —dijo finalmente, ajustándose la chaqueta. Se giró hacia la puerta, pero antes de salir, se detuvo—. Ah, y no intentes huir. No estás en posición de negociar.
Cerró la puerta con suavidad y el sonido fue más cruel que un portazo.
Kateri