ENGAÑANDO A MI NOVIA CON EL MIEMBRO DE UN DESCONOCIDO 3
El mensaje de Marcus me había estado quemando el bolsillo durante dos días. ¿Segunda ronda mañana? En tu casa cuando ella esté en el trabajo. Me lo quedaba mirando cada segundo libre: mientras Sarah me daba un beso de buenas noches, mientras me pajeaba en la ducha pensando en su polla gruesa partiéndome en dos en aquel asiento trasero. La culpa intentaba colarse, pero terminaba ahogada por el dolor en mi culo cada vez que me sentaba. Querí