EL SEXO ES MÁS DULCE CUANDO ES PROHIBIDO 2.
EL SEXO ES MÁS DULCE CUANDO ES PROHIBIDO 2
—¿Tanto querías esto que mentiste? —gruñó, embistiendo más al fondo—. En ese caso, tómatela como la puta desesperada que eres.
Usó mi garganta de manera brutal durante unos minutos antes de sacársela, dejando hilos de saliva colgando de mis labios hinchados.
—Levántate.
Hice lo que me ordenó de inmediato. Solté un respingo de placer cuando el pepino se acomodó aún más profundo en mi agujero y mi polla, dura como una roca, colgaba balanceándose sin con