CHANTAJEANDO A MI TÍO POR SU POLLA 2
Obedecimos al instante. La ropa cayó al suelo. Mi cuerpo suave y esbelto junto con el de Tyler, delgado y atlético, quedaron completamente expuestos, con nuestras pollas duras y goteando. Marcus me agarró primero del pelo y me empujó la cara contra su entrepierna. Su aroma almizclado y varonil —sudor, polla y restos de sexo— me mareó de deseo.
—Chúpala, sobrino. Demuéstrame qué tanto la has querido.
Abrí la boca de par en par y me metí la cabeza gorda dentr