¿Casarme o no casarme? Esa es la cuestión. Va reflexionando Ann, mientras da vueltas por toda la cama a media noche. No ha podido dejar de pensar en la propuesta de Demitrius, cuando lo hizo se veía muy angustiado y eso no le gustó. Ella ya empieza a conocer las facciones de su jefe: la forma en la que cierra los ojos cuando cree que está hablando de más, es como si se hiciera un recordatorio de que no puede expresar todo lo que de verdad siente. Tener sus reservas no sería un problema si no me