~ RENATA ~
Ese lunes, estacioné a dos cuadras de la escuela de Bella y me quedé algunos segundos dentro del auto, mirando mi reflejo en el vidrio. El corte en la frente estaba cubierto por venda discreta. Los moretones en el cuerpo con ropa adecuada. El resto... el resto era maquillaje y ángulo bueno.
La secretaría de la escuela me reconoció antes de que dijera mi nombre. No con cariño —con esa mirada profesional de quien ya vio padre rico, madre irritada, niña en medio. Mostré el documento, fi