~ RENATA ~
El lunes comenzó con una llamada.
"¿Renata? Soy Fausto, ¿te acuerdas de mí? Me pediste que investigara discretamente la situación financiera de la Tenuta Montesi."
Fausto era recomendación de un contacto antiguo. Alguien que debía algunos favores. Alguien que tenía acceso a información que personas normales no tendrían.
"Sí, sí, por supuesto", respondí, arreglando mi postura en la cama del cuarto minúsculo de la casa de mi tía. "¿Descubriste algo?"
"Descubrí", confirmó Fausto. "Y no es exactamente lo que esperabas oír. La Tenuta Montesi está con problemas financieros serios. Deuda alta con el banco. Cuarenta y dos mil euros, garantizada por la propiedad entera."
Fruncí el ceño, confundida.
"Espera, ¿cómo así deuda? Pensé que se estaban recuperando. La propiedad está llena, las reservas aumentaron, contrataron a esa consultora..."
"Pues sí", dijo Fausto. "Aparentemente la recuperación es reciente y aún no fue suficiente para cubrir el agujero. Y hay más: la deuda fue vendida