Nireya POV
Valen se esforzaba al máximo por hacerme feliz, pero aun así, no podía dejar de pensar en Aleric.
Esta confesión era algo que había estado evitando. Ahora mismo, la había dejado en el pecho.
No podía ignorarla por mucho que intentara concentrarme en otra cosa.
En las tareas de la manada, en el entrenamiento y en Valen, que se esforzaba por darme espacio mientras se moría por dentro, viéndome alejarme.
Pero entonces Valen me tocaba y todo cambiaba.
Regresamos al campo de entrenamiento