Punto de vista de ALERIC
La amaba.
Sorprendentemente.
Y esa era la única verdad que me negaba a aceptar.
La observaba atentamente desde el otro lado de la cámara de piedra, estudiando cómo se apoyaba contra la pared.
No, no la observaba como a una presa. Aunque eso habría sido más fácil, más familiar y más acorde con lo que solía hacer con mis enemigos.
La observaba como algo precioso que me negaba a nombrar, como algo que importaba de maneras que no tenía palabras y como algo que no debería ex