Punto de vista de Nireya
Me quedé paralizada en el momento en que cayó en mis brazos. Casi me fallaron las rodillas y tuve que apretarla con más fuerza antes de desplomarme por completo.
Su aroma me impactó primero. Me resultaba tan familiar, tan familiar.
Era como algo que creía haber perdido para siempre. Me arañaba el pecho, trayendo a la memoria recuerdos que no sabía que conservaba.
"Tu madre... no está muerta", dijo, dándome la noticia, y yo no sabía qué hacer con ella.
¿Se suponía que er