CASSANDRA
El camino a mi habitación se sintió como el más largo de mi vida, con el corazón golpeando contra mis costillas.
Frustración era quedarse corto para describir cómo me sentía. Me sentía derrotada, herida y enfurecida.
Las palabras de Nathan resonaban una y otra vez en mi cabeza. *"Ve a abrir bien el culo, mete la mano hasta el fondo como una perra hambrienta mientras imaginas que es él quien te folla".*
Sentí un vuelco en el estómago al saber que me había observado. ¡No una, ni dos vec