Dos horas después, el doctor Jones apareció con un rostro indescifrable. Mabel no sabía qué noticias traería, así que se puso de pie y se acercó con urgencia. El resto también estaba a la expectativa de lo que diría el especialista. Su corazón latía con fuerza, sus nervios a flor de piel. Tragó duro, esperando escuchar la verdad en los ojos del doctor.
—¿Cómo está él, doctor? —preguntó ansiosa.
—Burhan está recuperándose, la cirugía fue exitosa pero sigue delicado. Ahora está en cuidados intens