—Se lo prometo, Mabel —aseguró—. Ya se está preparando el quirófano, yo debo ir allá, puede seguir esperando en la sala de espera, en cuanto terminemos podrá tener noticias de Burhan.
—De acuerdo —se levantó de la silla y se secó el rostro—. G-gracias...
Así que salió del consultorio y regresó con su abuela y Abdel, este se veía bastante inquieto y lleno de frustración. Mabel decidió hablarle.
—¿Burhan estaba contigo?
—Sí, nos vimos en un club, le dije que era mala idea manejar, pero se fue pro