Para ella era una experiencia inolvidable, pero para Mateo esto no parecía tener importancia alguna. Se sintió triste al darse cuenta de que él lo había olvidado por completo. Al parecer, para Mateo no era algo digno de recordar.
—¿Por qué te quedas callada? —preguntó Mateo muy irritado. Al ver que ella guardaba silencio, en ese momento le levantó el mentón:
—¿Acerté con lo que pensabas?
Lucía lo miró fijamente a sus ojos tan profundos y preguntó:
—Mateo, ¿hay alguna experiencia que haya dejad