Al oír esto, Mateo palideció y, frunciendo el ceño, dijo:
—¿Dónde estás? ¡Voy para allá de inmediato!
—Mateo, ¿pasó algo? —preguntó Camila muy preocupada al verlo tan alterado.
—¡Lucía está en peligro!
Mateo salió corriendo apresurado sin mirarla. Camila lo vio irse apurado, visiblemente preocupado por Lucía. No entendía muy bien qué había pasado. Lucía estaba bien hace unas cuantas horas. Qué extraña coincidencia que justo ahora tuviera problemas. Miró la caja de regalo abandonada y sintió una