—¿Una trampa?
Penny quedó completamente desconcertada.
Cuando Mario intentaba levantarse para irse, Javier y Lucía ya habían llegado a la puerta con numerosos guardias de seguridad y policías.
El rostro de Penny palideció extremadamente.
—Lucía, ¿me tendiste una trampa?
Lucía sonrió fríamente:
—No te tendí una trampa ni mucho menos, tú misma mostraste tu verdadera cara.
Mario y Regina eran sus principales sospechosos.
Quería atraerlos, pero antes de que pudiera realizar su plan, Penny escuchó su