—Señor Rodríguez.
Lucía inclinó la cabeza a modo de saludo.
Mateo no respondió, simplemente avanzó paso a paso hasta quedar frente a ella.
Su imponente figura provocó en Lucía una fuerte sensación de intimidación.
Su rostro estaba tenso.
Lucía no entendía qué pretendía en ese momento.
Hasta que...
Con el ceño fruncido, le preguntó:
—Lucía, ¿por qué fue que me ayudaste?
Javier le había contado todo.
Si había salido tan rápido y se había confirmado que Mario y Penny estaban detrás de todo, era gra