Lucía asintió:
—Tiene sentido.
—Entonces esperemos a ver si tu señor Rodríguez cumple su promesa —dijo Mariana—. Si no lo hace, seguiremos los pasos que te mencioné. Lo único que importa es que te divorcies; una vez que lo consigas, te marchas sin mirar atrás y no te preocupas por nada más.
—De acuerdo.
Ya verían qué pasaría.
*
Mateo fue a las oficinas de Grupo Financiero Rodríguez.
—Lucía, prepárame un café.
Después de procesar muchos documentos, se sentía cansado. Mientras se frotaba el entrec