Era su competidora, Julia Rivas.
Si ella organizaba una exposición de arte, Julia la seguía de cerca. Si presentaba un diseño, Julia no se quedaba atrás. En pocas palabras, cualquier cosa que ella hacía, Julia siempre la imitaba.
Algunos vendedores simplemente se inclinaban hacia donde mejor soplaba el viento.
La ropa que Lucía había elegido para Mariana, ¿cómo iba a permitir que alguien se la quitara así como así de las manos?
Enseguida, Lucía sacó de su bolso la tarjeta negra que Mateo le habí