Lucía miró de reojo.
En el cuaderno había una anotación sobre una camiseta blanca.
No era un error.
Ese era su atuendo más sencillo en aquellos tiempos.
Un joven lleno de vitalidad.
¿Cómo había llegado a anotar eso en el cuaderno?
El cuaderno ya tenía tiempo, quizás no había alcanzado a tacharlo.
— ¿Lucía?
Regina notó la mirada perdida de Lucía y la llamó.
Lucía volvió en sí, esbozó una ligera sonrisa y dijo:
— Táchalo, es un error.
— Ok —respondió Regina.
Ya le parecía extraño que un gran ejecu