—¿Cómo así que no voy a preocuparme? Ya estás hospitalizado. ¡No puedes asustarme de veras de semejante manera, la última vez casi me muero de miedo! —Camila derramaba lágrimas—. No quiero volver a verte postrado en una cama. No podré dormir tranquila. Prefiero abandonar la filmación antes que dejarte solo. Estaré a tu lado pase lo que pase.
Sus palabras hicieron que Mateo recordara aquella vez que sufrió una herida de gravedad que casi le costó la vida. Fue Camila quien lo salvó.
—Eso de veras