William llegó a la gran mansión, para encontrarse con Adriano sentado en medio de la sala con una enorme botella de whisky en sus manos. Adriano tenía la mirada perdida, definitivamente a pesar de que quisiera tener el control de todo, no todas las veces lo podía tener.
—Señor, pensé que estaba usted en la oficina, me hubiera dicho que estaba aquí y hubiese llegado más antes —le habló William sacando de sus pensamientos a Adriano quien lo miró algo confuso.
Adriano, solo tiene metida a Rebeca e