Capítulo 52 —Si sigues viniéndote así...
Capítulo 52 —Si sigues viniéndote así...
Narrador:
Nadia sintió la áspera corteza del árbol contra su espalda cuando Massimo la recostó suavemente contra el tronco. Sus manos la sujetaban con firmeza por la cintura, sin presionarla, pero sin permitirle escapar tampoco.
—Vamos, pequeña —murmuró con esa voz grave que le deshacía las piernas —Ella desvió la mirada, sintiendo que su corazón latía con una violencia insoportable.
—No quiero.
Massimo deslizó los dedos por su brazo, dejando un rastro