Mundo de ficçãoIniciar sessãoEscuché el golpe del mar azotando la marea, los titilantes cristales chocar unos contra otros, me desperté al oler su perfume entre las almohadas, pero ella no estaba, me levanté de golpe, buscándola.
Apacigüé mi corazón cuando entre las blancas cortinas, a la lejanía, pude verla sentada en la arena de cara al mar. Estaba a punto de amanecer, el sol comenzaba a salir entre los cuerpos rocosos a la lejanía, destellos anaranjad







