Mundo ficciónIniciar sesiónUna, fuerte.
—¡Leonard!
Sí, suave, maleable, firme, rebotaba contra mi mano mientras su piel se erizaba.
Dos y una caricia, disfrute total, su carne comenzaba a enrojecer.
Tres, más fuerte, y jadeos.
—Hum…
Cuatro, resiste…su piel enrojecida y caliente, jadeos más fuertes.
Separé ligeramente sus piernas para acariciarla ahí donde me aclamaba, mojada, oh si muy mojada.







