Mundo de ficçãoIniciar sessãoEra hora de pelear, evidentemente, pero Aidan se había quedado paralizado. La traición de su padre le había dolido en lo más hondo, pero apenas había tenido tiempo para procesarla, porque Maddox le había enviado el resto de sus pensamientos con una fuerza tal, que parecía imposible que pudiera reaccionar.
Que Maddox se hubiera atrevido a poner una sola garra sobre Rhia era insoportable; pero lo peor era saber que tení







