Mundo ficciónIniciar sesiónLos dos días siguientes fueron una nebulosa oscura en la mente torturada de Aidan. Apenas si había prestado atención al banquete final de la ceremonia, su mente era una batalla constante por aceptar la realidad, por comprenderla o al menos por no volverse loco.
—Levántate, parece que te drogaron… ¿qué demonios te pasa? —lo reconvino Brennan una vez que el avión aterrizó en Nueva York—. La cer







