Después de que padre se fue, yo llamé a Jacob; tenía que buscarle una solución a esto urgentemente. Necesitaba mantener alejado a mi padre hasta que pudiera mandar a Carolina y al niño lejos de aquí.
— ¿Qué pasó? — le pregunté.
Carolina miró a Valentino y después a mí.
— Coppola, uno de sus hombres me siguió, y no sabía a dónde ir, así que pensé en ti — me dijo.
Yo asentí con la cabeza.
— Aquí estarás bien, solo te pido que no hagas nada estúpido, y mantén al demonio encerrado — le pedí.
Ella m