CAPÍTULO 11 - ESTO APENAS EMPIEZA
El beso de Emiliano cayó sobre sus labios con una fuerza bruta, cruda y voraz, desprovisto de cualquier delicadeza civilizada.
No hubo un tanteo previo ni un roce suave.
El capo atrapó su boca con la desesperación de un hombre que lleva tiempo deseando devorar a una mujer prohibida, succionando su labio inferior mientras el olor a vainilla y flores le invadía los sentidos.
Olivia ahogó un gemido de protesta contra la boca de Emiliano.
Intentó echar la cabeza ha