Mundo ficciónIniciar sesiónAiden me devuelve una sonrisa de medio lado a la vez que se frota la nuca con nerviosismo. Le doy un rápido beso en la mejilla y salgo de la atmósfera de presión que se había cernido sobre nosotros, para darme de bruces con una angustiosa presión en el pecho mientras avanzo escaleras abajo. Detesto tener que elegir, porque en el fondo de mi egoísta corazón, sé que quiero tener dos hombres, cuando en realidad no me merezco a ninguno.
Y aun así lo único que puedo ver es la cara de asco de







