Mundo ficciónIniciar sesiónRyan apretó mi mano y juntos seguimos caminando entre las Margaritas de Prado. Yo estaba tan feliz que, me olvide totalmente de Daniel. En ese instante solo me concentré en él.
-Me encantaría tomar una de estas Margaritas y colocarla en tu hermosa cabellera. –Dijo, mientras acariciaba una Margarita Fucsia.
- ¿Por qué no lo haces? ¿Qué te lo impide?
-El verdadero amor.
- ¿A qué







