Mundo ficciónIniciar sesión—No cuelgues ahora, Elly, o te devolverán a tu esposo en un ataúd de madera antes de que salga el sol —amenazó Elis mientras presionaba la yema de su dedo sobre el dorso de la mano de la veterana enfermera, obligando a que la pantalla vibrante del teléfono permaneciera al alcance de sus ojos, en una esquina en penumbras del vestidor del Hospital San Carlos de Madrid.
La enfermera Elly tragó saliva con dificultad, permitiendo que el temblo







