Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Hay algún problema con esa taza vacía, Elara? —preguntó Marco desde el umbral de la puerta, abierta de par en par.
Aquella voz grave rasgó el silencio del pasillo con una agudeza que paralizó los movimientos de Elara. Ella presionó la palma de la mano contra el bolsillo de su vestido, conteniendo la vibración del teléfono que parecía quemarle el muslo a través de la fina tela. La larga vibraci&o







