Mundo ficciónIniciar sesión—Me has hecho esperar demasiado detrás de esta puerta, Elara —dijo Marco en cuanto la rendija de la madera de teca finalmente se abrió, revelando su mirada de ojos grises, tan fría como el hielo del exterior.
Elara apoyó deliberadamente el hombro contra el marco de la puerta, proyectando un cansancio extremo en su rostro pálido. Se acarició el abultado vientre con un movimiento pausado, convenciendo al hombre frente a ella de que a







